Mazo de descartes

Heridas en la tierra

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Siempre he pensado que uno ha de conocer el entorno donde vive antes que tierras lejanas, y una de las mejores formas es siendo consciente de su pasado, aunque éste sea oscuro y nada grato de recordar. Digo todo esto porque no podemos negar uno de los hechos más lamentables de nuestra historia cercana, pero hemos de aprender de los errores del pasado y no esconderlos debajo de la alfombra.

Como en otras ocasiones decidimos ir a dar un paseo dominical por el antiguo frente del Jarama. Es un lugar que tiene su encanto, y si uno se para a pensar un poco, imaginar y observar el entorno, posiblemente le de un vuelco el alma, le entre una nostalgia y tristeza por la cantidad de vidas que se perdieron en la tierra que pisamos, la sangre que regó los arbustos que vemos.

Tampoco podemos obviar las cicatrices que cada día se encuentran más perdidas, menos cuidadas, en un peor estado para ser visitadas, algo lamentable. La guerra civil no es un hecho para sentirse orgullosos, pero si una página más de nuestra historia, una página que se está perdiendo por la falta de atención en su conservación. No es posible visitar, experimentar y sentir lo que ocurrió hace más de setenta años de una forma tan fácil. Hay generaciones que jamás escucharán los recuerdos de las personas que tuvieron que sufrir la guerra, pero no permitamos que no conozcan los restos que quedan de ella, es una de las mejores formas de aprender la historia, viviéndola.

Autor: Adokin

Con una buena cerveza, buena comida y una mejor compañía se puede hacer de todo, incluso un blog.

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