Mazo de descartes

La Guerra de las Corrientes

| 0 Comentarios

La Ciencia está plagada de batallas entre dos bandos: darwinismo y creacionismo, heliocentrismo y geocentrismo, el cálculo de Newton y Leibniz, … Una de las guerras científicas que despierta mayor interés es la que ocurrió en el siglo XIX entre Nikola Tesla y Thomas A. Edison, la denominada Guerra de las Corrientes.

tesla+v+edison

Pero, para comprender mejor qué ocurrió, me gustaría primero ahondar más en la vida de ambos inventores. ¿Me acompañáis?

untitledThomas Alva Edison tiene a lo largo de su juventud varios empleos en compañías de telégrafos, ferrocarriles… donde es despedido por desobedecer órdenes. Después comienza a trabajar para la compañía de telégrafos Western Union donde es ascendido rápidamente por sus habilidades de reparación. Pero también lo deja y crea un nuevo y revolucionario aparato: el fonógrafo. Nunca antes la humanidad había escuchado un sonido que previamente se había grabado.

fonografo

En 1881 instala una central eléctrica en Nueva York, ampliando después el negocio a otras ciudades de EEUU y Europa.  Es un empresario de éxito y consigue grandes avances, ya que en su laboratorio propone a sus colaboradores y empleados crear un pequeño invento cada 10 días y un gran invento cada 6 meses.

Nikola Tesla se matricula en varias ocasiones en diferentes universidades en las que no continúa y, por tanto, no consigue ningún título.  Después empieza a trabajar en una compañía de telégrafos donde más tarde teslabobinacolabora en la instalación  del primer sistema telefónico del país. En 1882 trabaja en la Continental Edison Company en París y dos años más tarde, se traslada a Estados Unidos para trabajar en la Edison Machine Works gracias a una carta de recomendación de su anterior jefe, Charles Batchelor, dirigida a Thomas A. Edison. Sí, dos genios trabajando juntos, la base perfecta para una revolución en el conocimiento científico… pues no, nada más lejos. En esa carta Batchelor escribió “conozco a dos grandes hombres, usted es uno de ellos; el otro es este joven”.

Vale, hagamos una pausa para reflexionar. Imagina que eres Thomas Alva Edison, tienes varias empresas de éxito a ambos lados del Atlántico, estás en la cima de la fama en cuestión de inventos, ¡eres Edison, maldita sea! Y un colaborador de una de tus empresas tiene la jeta de compararte con un veinteañero recién llegado al que no conoces. Eso hace que el ego se retuerza; al menos picar, pica.

Como decía, este es el momento en el que las vidas de ambos genios convergen. Tesla empieza a trabajar para Edison como un ingeniero eléctrico, acaban por encargarle el rediseño de los generadores de corriente continua y consiguen grandes avances trabajando codo con codo. Sin embargo, tiempo después Tesla aseguraba que le ofrecieron unos 50.000$ (1.100.000$ aproximadamente) por realizar todas las mejoras posibles en la empresa pero, cuando reclamó esta suma, Edison le contestó “usted no entiende nuestro humor estadounidense”. Por aquel entonces Tesla cobraba 18$ a la semana (unos 400$) y cuando reclamó un aumento a 25$ semana (550$) y se le denegó, abandonó la compañía.

A lo largo de su carrera Edison había basado la mayoría de sus inventos en la corriente continua y Tesla, sin embargo, había estudiado a fondo la corriente alterna y conocía sus beneficios. Tesla y Edison estaban decididos a demostrar la superioridad de la corriente alterna y continua respectivamente. El sistema que defendía Edison implicaba dificultades en el transporte de la electricidad porque sobre todo era poco eficiente y presentaba muchas pérdidas por calor. La corriente alterna de Tesla necesitaba menos intensidad de corriente para trasmitir la misma energía, era más eficiente, además podía modificar el voltaje de las instalaciones hasta hacerlas seguras. La cuestión era que Edison había logrado iluminar barrios enteros de varias ciudades, hacia 1887 sus empresas daban trabajo a unas 3000 personas y no estaba dispuesto a renunciar al negocio que la electricidad suponía, lógicamente.

En el empeño por hacer ver a todo el mundo que la corriente continua era la única válida, un sillacolaborador de Edison inventó la silla eléctrica. ¿Qué mejor forma de demostrar que la corriente alterna mata que construir un instrumento como este basado en la corriente alterna? Pues aquí empieza el espectáculo, electrocuciones a pie de calle de perros, gatos, personas… y para rematar la de una elefanta. ¿Qué más pruebas se necesitaban de su peligrosidad? Sin embargo, Tesla evidencia que su corriente no causa daños exponiéndose a una corriente alterna él mismo en público.

Tiempo después Tesla pudo exhibir sus generadores en la Feria Mundial de Chicago, cuya organización le adjudicó la iluminación del evento y eso supone el fin de la Guerra de las Corrientes.

Pese a las diferencias entre ambos científicos e inventores hay que reconocer que Edison es el inventor más prolífico de la historia con más de mil patentes y es el referente del emprendedor, con 22 años fundó su primera empresa. Un hombre que partiendo de la nada pero con ideas revolucionarias y gran tesón consigue convertirse en un empresario de éxito mundial. Por otro lado, Tesla fue un gran ingeniero eléctrico quien, ninguneado por la sombra de Edison, no ha gozado hasta hace poco tiempo del prestigio que merece. Desde su niñez soñó con poder proporcionar energía eléctrica gratuita al mundo e incluso llegó a decir que el fin de las guerras y los conflictos de la humanidad pasaban por la energía ilimitada.

Dos visiones muy diferentes del mundo, ambos buscaban el avance de la humanidad aunque por caminos bien distintos.

acdc

Autor: cAoS

Crea el caos y siéntate a contemplarlo

Deja un comentario

Campos requeridos marcados con *.


A %d blogueros les gusta esto: