Mazo de descartes

Serie de Catastróficas Desdichas: Yo sobreviví al atasco en la A-42

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atascoA42_8_sobrevivoHoy voy a hablaros de ese maravilloso paraíso que es la Carretera de Toledo (A 42). Para muchos puede que os sea desconocido…os recomiendo encarecidamente visitarla, os va a gustar. Cada mañana y cada tarde, en plena hora punta, la espléndida carretera de Toledo da cabida a casi la mitad de la población Madrileña (madileño más, madrileño menos) y a algunos toledanos. Por lo tanto podríamos decir que actúa como una súper red social en la que a sus usuarios les es posible compartir la experiencia de ser un conductor del siglo XXI.

El mejor tramo para disfrutar del atasco está comprendido entre el Km 6 y el Km 24. Como veis, cualquier aventurero cuenta con 18 km de puro placer en el que disfrutar del gusto de ir entre punto muerto y primera.

Cada mañana y cada tarde miles de ciudadanos recorren estos kilómetros, de mejor o peor manera, para desplazarse a la ineludible cita que es “ir a currar”. Debido a esto, el atasco diario es ya prácticamente seguro, llegándose a tardar hora y media en un trayecto que a las tres de la mañana se realiza en escasamente un cuarto de hora.

Lo mejor del atasco está a la altura de Parla. Es la parte que más me gusta. En ese tramo, además de gastar gasolina y tiempo, puedes dedicarte a otros menesteres extremadamente útiles.

El primero es comparar coches. Aunque no lo creamos existen unos prototipos de vehículos irremediablemente enlazados a ciertos conductores. Por un lado, la mamá que llega tarde a llevar a sus peques al cole con su coche familiar, normalmente oscuro. Por otro, el ejecutivo con traje en su berlina (más tarde se quitará la americana, ya harto), luego está el currito estándar, con su coche relativamente pequeño y de estilo ochentero, los comerciales y furgonetas, con sus llamativos logotipos, los camioneros, y por último, los ágiles motoristas (estos se ven sólo unos segundos, qué afortunados, los obviaremos de la descripción).

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El segundo menester en el que se puede invertir tu tiempo de atasco es en pensar qué coche te comprarías si te tocara la lotería, ya que tienes un enorme catálogo visual donde elegir. Señores, esto es siempre un error. Si me tocara la lotería me quedaría en mi casa mientras otros se chupan el atasco, o en su defecto me compraría una casa en la misma calle que mi curro.

Como muchos de vosotros sufriréis, el atasco en la A 42 es lo que se podría denominar el “pan de cada día”.

Sin embargo, existen ciertos factores, externos al conductor, que pueden convertir dicho atasco habitual en un verdadero infierno. Si, queridos, es posible empeorar la situación hasta límites insospechados. Y voy a explicar los que a mí más me afectan lo mejor que pueda.

La gota de agua

atascoA42_2_gota aguaLa lluvia es un fenómeno meteorológico relativamente habitual en Madrid. Sin embargo a sus habitantes nos cuesta acostumbrarnos a ella. Cuando una gota de lluvia, triste, lánguida y compungida cae en la carretera de Toledo, la hemos cagado. Nuestro atasco habitual se convierte en un atasco apocalíptico. Y encima tienes que seguir viendo en los carteles luminosos cómo la DGT te pide encarecidamente que moderes tu velocidad y mantengas la distancia de seguridad. A lo que pienso que debemos ser los conductores más obedientes del mundo ya que llevamos parados una hora viéndonos el culo unos a otros. Qué majos los de la DGT. Ya podrían poner algo así como: “tranquilo, en 10 minutos meterás primera” o “la oficina está envuelta en llamas, date la vuelta y vuelve a la cama”.

El copo de nieve

atascoA42_3_copo de nieveEl copo de nieve, ese gran desconocido. En Madrid no suele nevar mucho, y normalmente apenas cuaja. Sin embargo, cuando el aventurero copo de nieve se posa en la carretera de Toledo cunde el pánico. Sí, cunde y mucho. Realmente la diferencia entre el copo de nieve y la gota de agua a priori no es mucha, una simple diferencia de temperatura. Pero esa simple diferencia provoca que el tiempo que lleguemos tarde a trabajar sea directamente proporcional al diámetro del copo. Definitivamente las carreteras españolas no están preparadas para el copo de nieve; si no, pondrían áreas de servicio cada km para pararse en el atasco a hacer un muñeco de nieve. Sería una buena manera de invertir el tiempo, la gente sería más feliz y se sacaría selfies que mandria por whatsapp a su jefe diciendo: “disculpe, señor, llegaré tarde, hay atasco”.

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El coche de la guardia civil

atascoA42_4_guardiacivilLa guardia civil tiene la virtud de generar serios atascos. Me refiero a un coche de la guardia civil, sobre cualquiera de los mini-puentes que cruzan la carretera de Toledo, medio escondido. Sólo su sola presencia provoca atasco. Y yo pienso, si no han colocado un radar, ¿que hacen allí? Nos miran…(eso ya lo hace la cámara de tráfico). Y si han colocado un radar, ¿creen que será rentable si vamos todos en primera? Ésta es una pregunta que me asalta uno de cada cinco días a la semana. Están allí, nos miran, y ya está.

 

La avería

Tu vas tranquilamente conduciendo tu coche del siglo pasado por la carretera de Toledo y sabes que vas dirección a un atasco. Vas con tu sueño, tus legañas, tu cara de lunes…y terminas parado. Oh Dios mío, ¿que pasa hoy? No llueve, no nieva, no veo a la guardia civil…pero lo presientes….algo te lo dice…seguro que alguien se ha dado un golpe. Los golpes en la carretera de Toledo tienen dos efectos simultáneos, el primero es que en nuestra dirección estamos parados. El segundo es que los del otro sentido también, porque se paran a mirar. En función de la velocidad a la que vengan los coches en el sentido contrario podemos determinar si la avería/golpe ha sido cerca o lejos. Como vengan muy deprisa estamos jodidos, el golpe ha sido en la Castellana.

atascoA42_5_laaveriaHay veces que llegas al coche averiado/golpeado y ves que ha sido sólo un besito (que te ha costado media hora más de lo habitual). Otras veces te pasas tanto tiempo parado que cuando llegas al meollo del golpe ya no queda nada: ha dado tiempo a que los conductores salgan, hagan el parte, llamen a la grúa , la grúa venga (¿por donde viene la grúa?…tendré que preguntarle al guísta para aprenderme ese camino), se lleve un coche o dos y el resto se muevan. Y cuando yo llego ya no hay nada y de repente se ha disuelto el atasco de los siglos. A esto le llamo yo el golpe fantasma.

Las obras y trabajos de mantenimiento

atascoA42_6_lasobrasOtra situación escandalosamente atascante en la carretera de Toledo hace referencia a las obras y los mantenimientos. Los carteles luminosos se vuelven engañosos; en vez de poner “obras en el Km tal, atasco de coj..nes” te ponen “modere la velocidad”. Mmm… sospechoso, y además te lo ponen cuando ya has pasado la única vía de escape que podría llevarte sano y salvo a tu oficina. Efectivamente, un kilómetro más adelante se procede a los frenazos habituales y al punto muerto. Sin embargo hay una señal inequívoca que te dice cuando va a acabarse el atasco: el cono naranja. Cuando empiezas a ver conos naranjas es que estás en el epicentro de la obra en cuestión, y si ninguno de los eventos externos anteriormente descritos ha sucedido más adelante, podríamos asegurar que ahí se acaba el atasco. Me parece importante señalar que cuando pasas por la zona de obras normalmente no hay nadie trabajando…no han cortado ningún carril…y entonces, ¿porqué hay atasco por obras?¿Cuál es el poder del cono naranja? Misterios sin resolver.

atascoA42_7_bolsa amarillaAnálogamente pasa con las labores de mantenimiento. Suelen realizarse en el arcén. Te enteras cuando empiezas a ver  bolsas amarillas, y sabes que la has cagado. Allí sólo están las bolsas amarillas, no hay nadie desbrozando ni recogiendo basura…sólo las bolsas…pero el atasco está asegurado.

 

Dicho queda. Yo me siento orgulloso de sobrevivir cada día dos veces al atasco en la carretera de Toledo, uno de ida y otro de vuelta. Esta proeza es un hecho que curte a la persona y la completa, preparándola para cualquier evento. A veces pienso que los usuarios de la carretera de Toledo podríamos sobrevivir a cualquier holocausto gracias a nuestro entrenamiento diario. Y tan acostumbrados estamos, que llegamos a realizar acciones que parecen un tanto absurdas pero no lo son, por ejemplo que si salimos más tarde llegamos antes: si, es cierto en la mayoría de los casos. Y a tal punto llega la cosa que el día que no hay atasco nos miramos sospechosamente mientras nos adelantamos, pensando que, o pasa algo raro, o es domingo.

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Autor: bichodelcampo

En todos los fregaos...

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